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Chakras y Aceites Sagrados Egipcios Físicos

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Existe una relación entre los Chakras y Aceites Sagrados Egipcios Fisicos.

Si aún no conoces estos aceites puedes leer nuestro artículo Aceites Sagrado Egipcios.

Ahora que ya sabes lo que son los Aceites Sagrados Egipcios vamos a indagar un poco más en los Físicos ya que están más directamente relacionados con los Chakras.

Aceites Sagrados Egipcios Físicos:

Están vinculados a los 7 chakras físicos que son los principales y más conocidos.

ÁMBAR ROJO: corresponde al primer chakra (base de la columna (coxis)). Físicamente gobierna la columna vertebral, riñones, glándulas suprarrenales, vejiga e intestino grueso, pies y piernas.

Emocionalmente está vinculado a las ganas de vivir, a la energía física y la capacidad de vivir en el presente, a la estabilidad, supervivencia y necesidades materiales básicas (dinero).

Un mal funcionamiento de este favorece la aparición de problemas intestinales,  obesidad, ciática, impotencia, diarreas, esterilidad, torceduras, pies fríos, hemorroides, estreñimiento, tensión baja, problemas circulatorios.

También genera la inseguridad en uno mismo, depresión, cansancio físico y mental, malhumor, frustración, falta de ganas de vivir, miedo a los cambios, lentitud en la toma de decisiones.

MUSK O ALMIZCLE: corresponde al segundo chakra (entre el pubis y el ombligo).

Físicamente gobierna el aparato reproductor, vejiga, nervio ciático, sistema circulatorio, matriz.

Emocionalmente está vinculado al deseo sexual, las relaciones con los demás, la autoestima, capacidad de dar y recibir amor.

Es el centro energético de la sexualidad, la sensualidad, la pareja y el que influye en el cambio y en el movimiento.

Un mal funcionamiento de este chakra favorece la aparición de problemas sexuales (frigidez, eyaculación precoz, impotencia), problemas digestivos, pérdida de apetito, problemas de próstata.

Timidez, baja autoestima, tristeza, exigencia excesiva, estrés, falta de creatividad, falta de deseo sexual están relacionados con este chakra.

Ayuda a sanar el niño interior. No es recomendable usarlo en el cuerpo si estás embarazada aunque si ayuda en la depresión post-parto.

JAZMÍN: corresponde al tercer chakra o plexo solar.

Físicamente gobierna aparato digestivo, la musculatura abdominal, el hígado, la vesícula biliar, el bajo, el páncreas y asociado a glándulas renales.

Emocionalmente está vinculado al control de los acontecimientos y de las emociones, seguridad en si mismo, buenas relaciones sociales, concentración y capacidad intelectual.

Un mal funcionamiento de este favorece la aparición de problemas digestivos, anemia, fatiga, bulimia, diarrea, estreñimiento, problemas hepáticos

Confusión mental, sentimientos de inferioridad, falta de concentración, nerviosismo, pensamientos obsesivos, miedos son provocados por un desequilibrio en este chakra.

ROSA: corresponde al cuarto chakra (corazón).

Físicamente gobierna corazón, pulmones, glándula timo, costillas, manos, esófago, sistema circulatorio y respiratorio

Emocionalmente está vinculado a la unidad, perdón a uno mismo y a los demás, amor incondicional, aceptación de uno mismo, intuición. Equilibra el plano espiritual y el terrenal.

Un mal funcionamiento de este chakra favorece la aparición de taquicardia, infarto, angina de pecho, dolor en los omoplatos, hombros, problemas en el sistema circulatorio, dolor de espalda (parte dorsal), sistema neurovegetativo, problemas de alcoholismo, colesterol, reumatismo, asma, hipertensión, problemas pulmonares

Amar y expresar amor, tristeza, soledad, melancolía, dificultad para disfrutar, inestabilidad emocional, miedo a amar depende de este chakra.

ÁMBAR KASHMIR: corresponde al quinto chakra (garganta).

Físicamente gobierna las glándulas tiroides y paratiroides, hipotálamo, traquea, esófago, cuello, vértebras cervicales, laringe, faringe, boca, dientes, encías, mandíbula, la voz, la respiración, ojo izquierdo.

Emocionalmente está vinculado a la comunicación, correcta expresión de lo que se quiere decir, voluntad, sinceridad, creatividad.

Este chakra es la puerta de la evolución, es el punto de conexión entre la parte espiritual y emocional

Un mal funcionamiento de este favorece la aparición de problemas en la voz, cuerdas vocales, herpes, afonías, amigdalitis, faringitis, tortícolis, resfriados, problemas de tiroides, respiración, aparato digestivo, dolores de cabeza, bruxismo.

A nivel emocional se relaciona con la falta de honestidad, las mentiras, miedo a expresarse y al fracaso social, falta de capacidad para afirmarse uno mismo, falta de intuición y creatividad.

SÁNDALO: corresponde al sexto chakra (entrecejo).

Sexto chakra. Ayuda en la concentración y toma de decisiones.

Físicamente gobierna cerebro, sentido de la vista, nariz, hipotálamo, hipófisis, glándula pituitaria, orejas, médula espinal, sistema nervioso simpático.

Emocionalmente está vinculado a los pensamientos, conocimiento intuitivo, sueños, concentración, imaginación, buena memoria, claridad y enfoque correcto, dominio de la propia realidad.

Un mal funcionamiento de este favorece la aparición de visión borrosa, ceguera, cataratas, jaqueca, fatiga visual, sordera, dolor de cabeza

A nivel emocional un desequilibrio genera pesadillas, confusión de ideas y conceptos, falta de razón lógica y de capacidad para poner en marcha nuestras ideas, falta de intuición, no saber por donde ir en la vida

LOTO: corresponde al séptimo chakra (coronilla)

Comunicación espiritual. Regula la actividad de la mente.

Físicamente gobierna la glándula pineal, cortex cerebral, encéfalo superior, sistema nervioso central, parte superior del cerebro, sistema endocrino, ojo derecho.

Emocionalmente está vinculado a la conciencia pura, comunicación espiritual, inspiración, espiritualidad, consciencia cósmica, bondad, amor universal y consciencia de ser UNO con el TODO.

Es la puerta de conexión entre la fuerza vital humana y la parte divina de cada uno.

Un mal funcionamiento de este favorece la aparición de insomnio, jaquecas, problemas del sistema nervioso, disfunciones sensoriales.

Un mal funcionamiento provoca por lo tanto depresión, confusión, apatía, ausencia de fe en si mismo, miedo de conocerse a si mismo, falta de conexión espiritual, visión materialista de la vida, obsesión, sentimientos de separación, soledad y desamparo, falta de respeto, empatía y moral.

 

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